netdancerplanet.info » Resultados de la búsqueda » mago de Oz

Orgulloso como el que más

    26.05.2006 @ 02:24h.    Enlace para trackback

Hoy ha sido el Día del Orgullo Friki. Sí, vale, tú ya lo sabías; pero es lo que pasa cuando uno escribe de madrugada: Que a veces llega tarde a todo. Aún así, no me resistía a compartir con vosotros alguna de mis frikadas particulares, como parte de un meme blogosférico al que no he sido directamente invitado (vaya, para una vez que me libro…). Me gustaría aclarar que el hecho de poseer un blog, mal que le pese a algunos, sigue siendo algo bastante friki; así que cualquiera puede aprovechar para seguir este meme.

(más…)

No apto para estómagos sensibles

    11.02.2005 @ 03:10h.    Enlace para trackback

La enfermera me esperaba esta mañana con un parte de conformidad y un bolígrafo, y yo lo he firmado intentando no prestar demasiada atención al agorero documento.

Tras el autógrafo me colocó una bolsa de basura a modo de babero, y con un spray me rellenó la garganta de un liquido asqueroso que, en cuestión de segundos, impediría que pudiera tragar saliva. Llegué a agobiarme un poco en este punto, pero la amable enfermera me tranquilizó al asegurarme que lo de tragar no resulta vital.

El doctor se retrasaba, y como empezaba a impacientarme, pedí que me dejaran revisar lo que había firmado. Craso error.
En el folio se enumeraban hipotéticos deselances, tan aterradores como “perforación gástrica”, o mi favorito, “paro cardiaco” ¡¿Pero qué es lo que me iban a hacer?!
No debería haberlo leído.

Entonces llegó el doctor, dijo no-se-qué de triple biopsia, y todo empezó a ponerse cuesta arriba…

El tubo, que yo imaginaba como esos pequeñitos de los acuarios, resultó ser más grueso que un rotulador Carioca, y era tan rígido como la manguera que utiliza mi padre para regar sus cuatro arbolitos. Cuando me introdujeron algo así como un protector bucal con agujero en el centro, caí en la cuenta de lo que realmente se me venía encima.

Los 5, 6, o 7 minutos que duró el proceso, fueron posiblemente los peores de mi vida. Cada movimiento del tubo en mi interior (“ahora paramos, tranquilo, un poco más, un poco más, tranquilo, un poco más…”) iba acompañado de arcadas, y estas a su vez de un dolor desgarrador en el esófago. Cuando andaba superando la docena de estas molestas arcadas, mi mirada ya estaba nublada por los lagrimones que se me acumulaban en los ojos.

El doctor insistía en que respirara profundamente e intentara evadirme, y pese a que yo lo intentaba, no podía evitar emitir un quejido sincero y lastimero de vez en cuando.

Justo cuando pensaba que ya íbamos a acabar, al hombre le dió por meter más hierro en el asunto. Es decir, introdujo un nuevo tubito metálico con el que arrancarme muestras duodenales *jarl* como si de rocas marcianas se tratasen. El desagradable proceso entrar-arrancar-salir-lavar se repitió tres veces, y aunque la pantalla de vídeo mostraba mis tripas a una definición espeluznante, yo pasaba de mirar al monitor y me limitaba a apretar fuertemente los párpados, intentado respirar profundamente y olvidarme un poco de aquel calvario. Más arcadas.

Vi la luz cuando por fin sacó el tubo, literal y metafóricamente; no cabía en mí de gozo al verme deslumbrado por la linternita de la cámara, ya en el exterior.

En su despacho, el doctor me hizo saber que por dentro tenía muy buen aspecto (salvo por una ligera inflamación a la entrada del estómago), recomendándome que siguiera con el Pantoprazol hasta que estuvieran listos los resultados de la biopsia y el análisis.

Antes de escapar de allí todavía tendría que padecer el trance surrealista de pasear un frasco con trocitos de mi duodeno, de un lado para otro, por el centro de salud.
- “Aquí no, vaya allí… Ahora espere aquí, y luego pase ahí…”
Temía que se me cayera al suelo y tuvieran que repetirme la gastroscopia.
Ni loco.

Todavía siento como si me hubieran dilatado el pecho con un gato hidráulico.

Una noche lejos de la humanidad

    15.01.2005 @ 03:09h.    Enlace para trackback

Neme está pasando unas horas de master en Madrid (como cada mes), y yo he bajado a Murcia envuelto en una húmeda y misteriosa niebla (que parecía algodón) mientras sonaba a todo trapo Don Giovanni en el CD del coche. Todo muy intimista.

No suelo escuchar ópera, pero anoche vimos el montaje del director de la película Amadeus (de Milos Forman), y bueno, ya sabéis como van esas cosas. La película, aunque no muy fidedigna, me pareció fantástica (lo cierto es que la versión original también me gustó en su día), y además sirvió para reavivar mi interés por el legado artístico del genial compositor austriaco (que creo que me caería bastante bien en persona). Así que me ha dado por las óperas: Ayer bajé La Flauta Mágica, y hoy sigo con Las Bodas de Fígaro. La versión “recortada” de Don Giovanni ya la tenía en mi particular discoteca (y original, señores de la $GAE, que yo he llegado a comprar muchos CDs originales, incluso de música clásica).

La idea era venir a Murcia para acompañar a Samba en su celo y hacerle pasar una noche menos fría (la muy puñetera espera impaciente a que lleguemos para, cuando abramos la puerta del dormitorio, lanzarse rauda a colocarse junto al disco duro externo, sobre la torre calentita del ordenador); y ya de paso trataría de cumplir con el trámite de poner en orden mis pensamientos, o al menos intentarlo, compartiéndolos con vosotros. Mientras escribo, en una esquinita de la pantalla del flamante TFT de 19 pulgadas que el padre de Neme le ha regalado por Reyes, se suceden las imágenes de una nueva edición del apasionante programa de Televisión Española “Préstame tu vida”, un terapéutico espacio que logra que los sociópatas sintamos justificada nuestra dolencia. Menudos ejemplares circulan por ese plató.

Estos días atrás seguía (y sigo) arrastrando la gripe típica que nos afecta a casi todos, y aquello del tapón dio para secuela, e incluso trilogía (de hecho seguimos rodando). No me encontraba con muchos ánimos, y ni me apetecía venir aquí a lloriquear, ni creía que tuvierais un excesivo interés en seguir conociendo detalles escabrosos. Pero bueno, esto es como los matrimonios, para lo bueno y lo malo, y ayer un amable doctor hindú de nombre irreproducible me realizaba una ecografía mientras hacía gestos realmente desconcertantes.

Terminó por diagnosticarme algo así como colon irritado, una de esas misteriosas dolencias actuales para las que los médicos tienen nombre antes que explicación. Hoy leía en una web la descripción, bastante acertada, de uno de sus síntomas característicos: “Es como tener un enorme altavoz en el estómago que vibra por cuenta propia.”

Durante 15 días deberé tomar unas cápsulas de titanio, y si estas no causaran efecto entonces sí habrá para posts verdaderamente extraños y desagradables: Dos días a base de bario y cierta manguera de más de un metro de largo es lo que me esperaría según palabras del propio doctor. El proceso se denomina colonoscopia, y seguro que ya habéis imaginado por dónde entraría esa manguera ¡Si es que tengo unos lectores tan listos! ;-)

En fin, de momento agarrémonos al titanio, a ver si acabara defecando relojes de pulsera que poder vender en alguna esquina.

Como no es cuestión de acabar el post con dramatismos o chistes baratos, vamos a pasar a otra cosa. Estoy acabando de leer En el principio… Fue la línea de comandos, un ensayo de Neal Stephenson bastante divertido e interesante sobre la historia de los sistemas operativos, y más concretamente sobre las interfaces gráficas del Apple OS, Microsoft Windows, etc. Es muy recomendable, y tiene mucho más de ensayo cultural que informático.

Por último, esta tarde, mientras buscaba en casa Single Window para Firefox (una extensión indispensable que hace que todos esos enlaces que se abren en nuevas ventanas se abran en pestañas), he encontrado un truquillo bastante práctico en mozillaZine. Tan sencillo como escribir about:config en la barra del navegador, buscar el valor browser.tabs.showSingleWindowModePrefs en la lista, y activarlo haciendo doble clic (pasaría a true). Desde ese momento, en Herramientas > Preferencias > Opciones Avanzadas > Navegación con pestañas, habrá una nueva opción para forzar a los enlaces a que se abran en pestañas. Curioso ¿No?
En Microsiervos colgaron recientemente otros truquillos de similar ejecución para optimizar la velocidad de navegación.

Cada vez más víctimas

    17.12.2004 @ 03:01h.    Enlace para trackback

El respeto no se pide, se gana – Mira que he oído veces esto y ahora va a resultar que es totalmente falso. Bueno, no, siempre están los matices, las excepciones, todas esas cosas que aparecen en un instante concreto para demostrarnos que nada es absoluto.

Venía yo anoche bastante enrabietado con la comparecencia de la señora Manjón y el vapuleo de conciencias que -supuestamente- ha supuesto para este país. Estaba muy cabreado, y ya por la tarde advertí a Neme que esa noche terminarían por expulsarme de la blogocosa, tal vez hasta del país. Luego llegué, como cada madrugada, al blog de ese pedazo de pan que es Arkángel, y joder, su post me dejó hecho mistos.

Mireusté señor Arkángel, yo no quiero discutir de algo así, que mi trabajo (poco) me ha costado ganarme una mijita de su simpatía (que guardo como un preciado tesoro) como para ahora andar enfrentándome a su opinión cada dos por tres.
Pero es que no puedo callarme, a ver como lo suelto…

Para empezar, la mayor parte del discurso de esta respetable señora se basaba en la exigencia de respeto hacia las víctimas; y yo es que seré muy raro, muy malo, muy tonto, o todo a la vez; pero sinceramente, no he acabado yo de ver muy clara la carencia de respeto hasta la fecha. Admito el uso político que ha podido dárseles en un momento dado, tanto por unos como por otros, pero de ahí a sacar las cosas de quicio y pretender sonrojar por ello a media España hay un trecho.

No, a mí no me pareció ejemplar ni excesivamente humano (bueno, humano sí) el consuelo que pretende obtener esta madre, el respeto que pretende instaurar a toda costa, un consuelo y respeto alimentado por el rubor del prójimo. Me pareció un discurso demagógico estándar, y si bien hay que honrar a las víctimas, no creo que, por ejemplo, enumerándolas de cara a la galería se consiga eso precisamente; sacando cosas de contexto, generalizando y manipulando también ellos, haciendo extorsión psicológica utilizando a sus hijos ausentes. Lo sentí ayer por todas las víctimas, porque ayer sí que vi el verdadero poder que estas poseen. Y es que por otra parte, más que la comparencia de esta señora (que tiene todo el derecho del mundo a estar destrozada, cabreada, y más), lo que realmente me pareció alarmante fue ese mea-culpa entonado por todos tras las declaraciones. Posiblemente me equivoqué, pero todavía no he visto a nadie decir y/o publicar que no, que así no, que no porque hayas perdido a tu hijo en un atentado, no porque seas ciego, cojo, o minusválido todo lo que vaya a salir de tu boca será la Biblia en verso. Me temo que en definitiva eso es lo que interesa: Seguir la pantomima, agachar un poco la cabeza y, acto seguido, volver a pasar de todo.

No entraré en política, no es de eso de lo que hablo, aunque a todos les parecerá evidente la carga de estos once folios (unos dirán que para ellos, ellos dirán que para otros). Me parece vislumbrar un magnífico discurso ahí dentro, pero yo creo que sobraba más de la mitad. La comisión es un asco, los terroristas unos hijos de puta, y una verdadera tragedia lo que pasó el 11-M; en eso estamos todos de acuerdo.

En fin, lo siento, era otro de esos tapones que tenía que soltar. Al menos lo he mantenido en mi cabeza durante 24 horas, y os puedo asegurar que ha servido para que mucha de la indignación acumulada se haya ido antes por el WC.