Returns
Tras haber pasado cerca de quince días frente al mar (fotos próximamente), intento retomar mis monótonas actividades diarias entre baños en la piscina e ineludibles -y considerables- desembolsos monetarios (mi vetusto utilitario llevaba pidiéndome algunas cosillas -naderías como pastillas de freno- desde hace un tiempo, y el total de la fiesta rondará los 175 ¤). Por suerte, mi padre (cuya salud nos preocupa bastante ultimamente, la verdad) se ha ofrecido a pagar los gastos de semejante orgía de recambios.
También empiezo a volcarme -o al menos intentarlo- en algunas webs paralelas a esta, proyectos sin otro fin que intentar mejorar mi precaria economia (espero poder presentar alguna de ellas aquí, en sociedad, a finales de verano). Por suerte ya puedo gritar bien alto que no debo nada a nadie, tras años de burocracia banquera se ha saldado por completo el traspaso de mi aventura autónoma en forma de cafetería , y creo que ni a Neme le debo un euro en este preciso instante. Increíble, más o menos como lo del Mohedano y el Fidel (I♥Tomate x’D).
Llegados a este punto debo agradeceros algo muy importante: Google va a ingresarme los primeros beneficios obtenidos -integramente- a través de este humilde blog (los cien pavos mínimos de rigor, para que nos entendamos). Insisto: Diez mil céntimos de gracias.
