Lamento las “inconveniences”
30.09.2005 @ 04:40h.
Enlace para trackback
No estoy de muy buen humor, a algunos les será fácil imaginarlo, y la verdad es que me hasta me siento un poco gilipollas.
Aquellos que hayan sido mudos testigos de cómo una decisión, a priori inofensiva, puede desembocar en una inimaginable decepción a gran escala, sin duda entenderán de qué estoy hablando.
Una vez más me ha quedado demostrado que algunos conceptos son sólo una utopía, y que estos conceptos, llevados a la práctica, suelen impactar de manera violenta con los mecanismos inherentes al propio cerebro humano. Un cerebro que -y esto según un documental que me he tragado hace apenas una hora a falta de algo mejor- en 8000 años apenas ha evolucionado lo más mínimo.
Sí, yo también llevo uno incorporado de serie.
Son esas pequeñas cosas las que provocan mi entusiasmo cuando fantaseo con la idea de un hipotético apocalipsis a la vuelta de la esquina; y lo lamento, pero mi incompatibilidad con la sociedad de hoy en día no es nada nuevo.
Una nueva disculpa: Este post no admite comentarios.


