Desde el santuario
02.08.2005 @ 19:50h.
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¡Hola sufridores! Como cada año, este mes me toca de Rodríguez en casa de mis padres. Ayer mismo, Neme y yo hicimos la “mudanza” temporal hasta estas tierras de La Alcayna, y entre las visitas que me aguardan esta semana hay lugar para albañiles, e incluso para instaladores de alarmas. Hay que estucar un muro en el exterior, los de Prosegur tienen que venir para llevarse sus chismes, y después los de Securitas instalarán sus propios sensores, centralitas, y demás cosas asociadas a los dominios de la paranoia (bastante más baratas y modernas que las que veníamos utilizando con los otros). Lo cierto es que en esta zona abundan los robos (con genuinos narcotizantes rumanos incluidos), y nosotros mismos sufrimos un intento frustrado (gracias a los ladridos de nuestra eficiente Rumba) durante la madrugada de hace unos meses. Con estos antecedentes no es de extrañar que a mis padres les haya dado por el blindaje a mansalva, y tampoco han olvidado instalar rejas en las ventanas de la planta baja ¡Cacos, estáis avisados!
En otro orden de cosas, esta misma mañana han llamado a Neme para comunicarle que su nuevo coche ya está listo para rodar. Finalmente, y tras un año de divagaciones y visitas a mil y un concesionarios (acompañada, casi siempre, de un resignado servidor de ustedes), se ha decidido por el Mitsubishi Colt (concretamente por su versión 1.5 DI-D Instyle de 5 puertas) . Rogaría que nadie utilizara los comentarios para lanzar opiniones del tipo “los japoneses huelen mal”, “yo antes hubiera comprado un dos caballos”, o “al fin me he decidido a salir del armario”. La decisión ya está tomada, la compra hecha, y ambos estamos convencidos (aunque principalmente ella, que es quien lo va a conducir) de que es el coche que mejor se ajusta a sus necesidades. En la web de Mitsubishi podéis encontrar sus características exactas, aunque a continuación enumeraré las más importantes para saciar a aquellos curiosos que no tengan ganas de buscar: Diesel Inyección Directa Common-rail 95cv (motor Mercedes de aluminio), interior fácilmente reconfigurable, sistema de control de estabilidad y tracción, frenos de disco en las cuatro ruedas, ABS con EBD, 3870mm de longitud (algo fundamental), todo lo que viene siendo habitual hoy día (aire acondicionado, elevalunas eléctrico en las 4 puertas, ordenador de a bordo, radio-cd, etc.), y algún extra adicional.
Personalmente a mí me gusta mucho, aunque yo le he echado el ojo a un modelo de Ford por el que, tal vez, hasta merecería la pena trabajar: El Ford SYNus. Los ingenieros pretenden sacarlo al mercado antes del 2010, así que hasta entonces todavía me queda algo de tiempo (para trabajar, ahorrar, e incluso hablar de él un poquito más a fondo).
Bueno, pues creo que eso es más o menos todo por el momento. Ya os habréis percatado del dramático descenso en el ritmo del posteo, pero es que ni el clima ayuda, ni la conexión en La Alcayna. Sin ir más lejos, anoche resultaba imposible conectar, y esto me “obligó” a dedicar mi tiempo a robar coches en el San Andreas, y a hacer carreras en el nuevo y glamuroso Glimmerati de N-Gage (que, aunque a mi cuñado no le termina de convencer, a mí me tiene enganchado).

Si os gusta la música pop ochentera, con toques de electrónica actual, no me queda más que recomendaros el tema principal del juego (My Superstar), obra de Kemopetrol (grupo que, mire-usted-yo-no-quiero-decir-nada, es tan finlandés como la propia Nokia). Lo tenéis en el radio.blog (cuando la conexión lo permita).
