Crónica de una mesa redonda
Tras 45 minutos de viaje, y cerca de una hora dando vueltas por el centro de Elche mientras tratábamos de encontrar la universidad (preguntamos a más de una decena de personas y estas nunca coincidían en cuanto a su ubicación física), conseguimos llegar casi sin aliento a nuestro destino.
Presentaciones fugaces (majísimos humanos), y en apenas unos minutos de cabeza al escenario de un auditorio con tanta gente como había imaginado, días antes, en mis más preocupantes previsiones: Mucha.
Siguieron confirmándose mis peores temores, me tocó iniciar la mesa, y no quedó ahí la cosa porque mi blog (que Adriano en ese momento intentaba mostrar en la pantalla de proyección) se negaba a comparecer en público. Estas cosas, más que contrariarme ya me resultan como mínimo curiosas (casi divertidas), y lo cierto es que llevaba dos o tres días con la horrible sospecha de que pasaría algo así; con lo que iba preparado mentalmente para tal posibilidad. Una pena, pero nada más.
Tras los 5 o 10 minutos iniciales en los que estaba tan nervioso que no veía más allá de mi propia nariz (quiero pensar que no llegué a titubear en exceso), ya me encontraba lo bastante cómodo ahí arriba como para incluso “payasear” de cuando en cuando (algo muy típico en mí). Los estudiantes cumplieron sobradamente con su papel, y como bien apunta Adriano en su Jabalí, hubo muchas preguntas interesantes que intentamos resolver con mayor o menor fortuna (recuerdo concretamente los apuros que pasé para intentar explicar qué es exactamente WordPress).
El tiempo pasó volando, y llegó el turno de José Luis Orihuela y su charla, “Nosotros somos los medios”; con la que dejó boquiabierto a más de uno (me consta). Resulta sorprendente el carisma y conocimiento que desprende este señor (extremadamente cordial en el trato, todo sea dicho), y sus argumentos nos hicieron sentir un poquito más importantes a todos aquellos que escribimos en un blog. Sin duda alguna se trata de un auténtico gurú de la Red, y encima contamos con el privilegio de tenerlo aquí, en nuestra modesta España.
Como decía antes, Adriano también ha aportado su crónica; al igual que Juan J. de Blackshell, que por allí estuvo (ejerciendo además de perfecto anfitrión), y al que debemos agradecer las fotos que he colgado en Flickr para que os riáis un rato (mañana pretendo subir las mías).
Fue una pena que Inma y yo no pudieramos quedarnos a la posterior cena (a la que amablemente fuimos invitados por Sergio, de la UCH-CEU), pero en cualquier caso disfruté muchísimo con la jornada y ya espero ansioso a que alguien vuelva a invitarnos a un futuro evento similar ;-)

