Decenas de posts deberían haber sido escritos, aquellos más afortunados descansan en forma de palabras inconexas entre mis borradores, y el resto se disuelve lentamente en algún cajón de mi cerebro. Pospongo proyectos personales hasta que acabo cancelándolos, no cumplo con los plazos previstos en los pocos compromisos que adquiero, y hasta ciertas tareas domésticas, rutinarias, van quedando relegadas a un segundo, tercero, y hasta cuarto plano.
Estando en la playa sentí la necesidad, casi el deber moral, de escribir sobre ese hombre que fue Fernando Jiménez del Oso. Desde bien pequeñito su voz y sus historias me fascinaban, lo escuchara en la madrugada de las ondas, o más recientemente gracias a Internet y las bondades de las p2p. Su muerte me pilló completamente desprevenido, me contrarió más de lo que hubiera imaginado, y si bien no era el Papa, creo que merecía más relevancia mediática de la que se le dio. Hoy me quito esa espinita que tenía clavada, aunque sea con un apunte tan ridículo como el que acabo de hacer: Toda una vida resumida en un par de frases harto tópicas.
Charles Bukowski es posiblemente el único poeta que me gusta, llevo tiempo queriendo escribir acerca de él, e incluso tengo por ahí guardado un post bastante onírico que cuenta la historia de un verano en el que me encapriché de una chica (hablamos de hace más de diez años), y de cómo un libro de poemas de este autor sirvió para acercarnos el uno al otro. Al final me quedé sin chica, y encima se llevó mi libro y nunca más volví a verlo (con ella todavía me tropiezo de año en año).
Uno de mis poemas favoritos es el que da nombre a este post, es un poema con el que suelo sentirme identificado muy a mi pesar, y es un poema que dice así:
3 HORAS; 16 MINUTOS; 30 SEGUNDOS
Se supone que soy un gran poeta
y tengo sueño por la tarde,
sé que la muerte es un toro gigantesco
dispuesto a embestirme
y tengo sueño por la tarde
sé que hay guerras y hombres que pelean en el ring
sé que hay muy buena comida, buenos vinos, buenas mujeres
y tengo sueño por la tarde,
me inclino hacia el sol tras una cortina amarilla
y me pregunto donde habrán ido las moscas de verano
recuerdo la muerte tan sangrienta de Hemingway
y tengo sueño por la tarde.
Algún día no tendré sueño por la tarde
algún día escribiré un poema que encenderá volcanes
en las colinas que están ahí afuera
pero ahora mismo tengo sueño por la tarde
y alguien me pregunta:”Bukowski, ¿qué hora es?”
y yo contesto: “3 horas, 16 minutos, 30 segundos”.
Me siento culpable, me siento asqueroso, inútil,
demente, tengo sueño
por las tardes,
están bombardeando iglesias, bien, eso está bien,
los niños montan ponys en los parques, eso está bien,
las bibliotecas están llenas de libros sabios,
hay música grandiosa encerrada dentro de la radio
y yo tengo sueño por la tarde,
tengo una tumba dentro de mí diciendo
bah, deja que lo hagan los demás, déjales que ganen.
Déjame dormir,
el ingenio está a oscuras
barriendo la oscuridad como una escoba,
me voy a donde se han ido las moscas de verano,
intenten atraparme.
En poco más de 3 horas partimos hacia Madrid, en lo que será una visita fugaz, muy fugaz. Regresaremos el sábado, y entonces nos largaremos de nuevo a la playa. Como es muy probable que no salga del hotel mientras Neme acude al curso, he cargado la QD hasta arriba de jueguecicos. Para los curiosos, para la creciente pandilla N-Gagera, y para contribuir a un post cada vez más raro, adjunto la lista completa de juegos que me acompañarán en el móvil:
Del catálogo N-Gage
Ashen, Asphalt Urban GT, FIFA 2005, Los Sims Toman la Calle, Pandemonium!, Pathway to Glory, Pocket Kingdom, Puyo Pop, Rayman 3, Requiem of Hell, Snakes, SonicN, SSX: Out of Bounds, Super Monkey Ball, y Tony Hawk’s Pro Skater.
En Symbian S60
Alien Pinball, Chess Genius, Mahjongg 3D, y Metal Bluster 2.
En Java
Might and Magic, Pang, Prince of Persia: Warrior Whitin, Tetris, Tom Clancy’s Rainbow Six, y la saga Yeti Sports (del 1 al 6).
Emuladores
Atari: Adventure, Asteroids, Breakout, Centipede, Missile Command, Pong, y Yar’s Revenge.
Game Boy: Ghosts N’ Goblins y Super Mario Land.
Game Gear: Bubble Bobble, Lemmings, Out-Run, Shinobi, y Super Space Invaders.
Nintendo: Excite Bike, Mappy, Pooyan, Super Mario 1, 2, y 3.
Spectrum: Alien 8, Dimension Destructors, Dragontorc, Elite, Fred, Herbet’s Dummy Run, Jet-Pac, Manic Miner, Penetrator, Pssst, Pyramyd, Renegade, Spy Hunter, Stop the Express, Thanatos, Uridium, y Xadom.
Ya os dije que aprovecharía bien este móvil, y todo sea por no pisar la calle en la capital ¡La última vez que estuvimos ardió el Winsdor!
No quiero marcharme sin mencionar algo que me trae de cabeza últimamente:
Las pilas en las cuchillas de afeitar; ese era otro tema que quería tratar.
¿Porqué demonios se empeñan en colocarnos pilas en cosas que hasta la fecha no las necesitaban? ¿Hay overbooking de baterías? ¿Ya no saben qué hacer con ellas? Yo, que soy muy mal pensado, ya me estoy imaginando una especie de complot internacional y multi-corporativo para evitar la extinción de la pila.
Personalmente, prefiero un ambientador de los de toda la vida, de los que no hay que andar pendiente de si funciona o no su ventilador ultra-fashion (y a pilas), y por los que no hay que pagar un coste adicional a cambio de algo que supone mayores molestias que satisfacciones. Joder, pero si pensaba que lo de las pilas de voltio y medio para todo ya lo habíamos superado.