Esta web estuvo 6 semanas cerrada…
…en protesta por la entrada en vigor de la LSSI.
Y mi cuñado sigue asegurando haber visto esta página, junto a otras, en los informativos de Tele 5.
¿Me lo creo? xD
Estás viendo artículos del archivo de un blog llamado netdancerplanet, página personal de José Pablo Ruiz.
Debido a actualizaciones en la base de datos, puede que aparezcan errores puntuales en la maquetación o no se muestren algunos comentarios antiguos.
Puedes seguir navegando por el archivo con el menú desplegable de arriba, o bien dirigirte a la portada para ver las últimas anotaciones...
…en protesta por la entrada en vigor de la LSSI.
Y mi cuñado sigue asegurando haber visto esta página, junto a otras, en los informativos de Tele 5.
¿Me lo creo? xD
PUES PARECE QUE YA ESTAMOS DE NUEVO POR AQUI
A punto he estado de echar definitivamente el cerrojo, entre que la publicidad no daba ni para pipas, el número de visitas caía en picado y que entró en vigor la ley de las narices, a uno se le quitaban las ganas de seguir.
Pero en fin, no puedo estar sin mi web, es una extraña relación de amor-odio, e ignoro cuanto durará esta reconciliación…
Y uno se sienta aquí, a las 3 y media de la madrugada, procurando no hacer mucho ruido con las teclas para no despertar a su novia, tras haber devorado unos cuantos weblogs, uno tras otro, y darse cuenta de que con un diseño tan minimalista no se va a comer un rosco en la comunidad. Se sienta aquí y trata de exponer sus inquietudes con la masa impersonal…
Escribo párrafos enteros, los borro, vuelve a empezar el proceso, y al final tecleo: Quizá no sea tan buena noche como para escribir.
Una tarde más en clase de administración de redes, el profesor sigue con su rollo cansino, no es un mal profesor, pero tampoco es bueno. Es agradable, y eso dice bastante de un profesor. Mañana tenemos uno de los exámenes más importantes del curso, todavía desconozco si podremos usar el libro o no, me preocupa bastante esta última posibilidad. Me gustaría contar ciertas cosas sobre ciertas personas, concretamente sobre una, pero internet es indiscreta y tengo que reprimirme. La insolencia rara vez es una virtud y la mayor parte de las ocasiones es una carga que cae la persona y hace de esta un ser ridículo. Si además la acompañamos de ironía sin gracia, mal humor perpetuo y una educación desgastada con el tiempo tenemos la receta perfecta para la pésima integración social.
Noviembre, 2002